20-22 ABRIL 2021
BARCELONA - CCIB
Consigue una ventaja competitiva gracias al IoT y las tecnologías 4.0

Tanto Internet de las Cosas (IoT para abreviar), como las denominadas tecnologías 4.0 ofrecen importantes ventajas competitivas a las empresas que deciden adoptarlas. Con ellas no solo pueden mejorar y evolucionar sus procesos de fabricación y trabajo. También pueden conseguir información muy valiosa sobre todas las tareas que realizan, así como de sus clientes. En otro orden de cosas, también pueden optimizar procedimientos y automatizar tareas. Y si también utilizan sistemas y dispositivos de Internet de las Cosas, conseguir información valiosísima para la empresa de distintos puntos. En definitiva, IoT y las tecnologías 4.0 pueden marcar la diferencia para una empresa de cara a su evolución y transformación digital.

IoT y las tecnologías 4.0 (entre otras la Inteligencia Artificial, el machine learning, la analítica de datos, el Big Data, la robótica y la impresión 3D o fabricación aditiva) son muy beneficiosas para el avance de prácticamente cualquier tipo de industria y empresa. Aportan numerosas ventajas, que darán a las empresas que decidan adoptar estas nuevas tecnologías una ventaja de gran peso con respecto a las que no lo hagan. Invariablemente, estas se quedarán rezagadas y perderán clientes y cuota de mercado. Pero ¿qué ventajas son estas? Y sobre todo ¿que cambios y pasos deben darse en el seno de la empresa para adoptarlas?

IoT y las tecnologías 4.0: hacia la Industria 4.0

La combinación en una empresa del uso de IoT y las tecnologías 4.0 derivan en su conversión en una compañía perteneciente a la industria 4.0. Esto quiere decir que, por ejemplo, en una fábrica, todos sus procesos estarían interconectados mediante dispositivos de Internet de las Cosas. Además, de todos ellos se obtendría información para, una vez analizados, optimizar procesos y mejorar. Además, los procesos contarían con mejoras producto de diversos sistemas inteligentes.

En esencia, por tanto, para llegar a la industria 4.0 será necesario utilizar tanto IoT como las tecnologías 4.0. Pero no se puede implantar de golpe, sino que hay que ir haciéndolo de manera gradual. También deben cumplirse ciertas condiciones para que se de la transformación digital de la empresa. Entre otras cosas, los componentes industriales disponibles y los propios del negocio deben estar en sintonía. Lo mismo ocurre con los modelos y los procesos que se dan en el seno de las empresas. Si no hay concordancia entre ellos, el avance dentro de la compañía no podrá darse.

Ventajas que ofrece la Industria 4.0

Cuando se consigue avanzar hacia la denominada Industria 4.0, la compañía que consigue avanzar en la transformación digital logra numerosas ventajas competitivas. Uno de los principales es la obtención de datos de fuentes tanto externas a la empresa como internas. Al analizarlos y combinarlos se puede no solo obtener más información sobre procesos, sino que también se puede mejorar el proceso de toma de decisiones.

La entrada del IoT y las tecnologías 4.0 en la empresa también lleva a que los empleados tengan que reciclarse y adquirir nuevas competencias digitales. Por lo tanto, mejorará su cualificación y formación, y estarán más capacitados para un mejor uso de los recursos de la empresa. En ocasiones será necesario formarles para tareas específicas, como la ciberseguridad y el control de riesgos. En un principio esto puede resultar costoso, pero a la larga, la empresa sale más beneficiada por tener un mayor nivel de protección y de reacción frente a peligros, fallos y problemas de diverso tipo.

Ni que decir tiene que todas estas mejoras están acompañadas por una optimización de los procesos y una automatización de las tareas. Esto llevará, entre otras consecuencias, a un menor tiempo necesario para la fabricación de productos, por lo que podrá aumentar la producción. Además, al contar con más información sobre procesos, se podrán ajustar y afinar para reducir los fallos de fabricación y los defectos. Por lo tanto, todo derivará en mejores productos, producidos con más rapidez y con menos fallos de fabricación.